domingo, 2 de agosto de 2026

Melancolía


Lo reconzoco, Mon Laferte es una de las cantantes que me arrebatan el alma. Me fascina todo en ella... su voz de volcán en erupción, esa energía indomable sobre el escenario y una personalidad única, tan libre y magnética que me resulta imposible apartar los ojos de ella.
Una de sus canciones que más me cautivan es Melancolía... una balada que se te clava como un dardo de cristal, meciéndote en un principio para luego estallar en un desgarro que te remueve todo por dentro.
Melancolía se publicó en octubre de 2025 como el tema bandera y cuarto sencillo oficial de su noveno álbum de estudio, FEMME FATALE que supuso su debut con el sello Sony Music Latin, tras cerrar una etapa independiente.
La cantautora chilena viaja en el tiempo para rescatar la estética y los arreglos del rock de las décadas de los 50 y 60. Escrita íntegramente por ella, la letra retrata el declive de una relación que hace aguas pero que aún se aferra a un último intento.
El lanzamiento vino acompañado de un video dirigido por la realizadora chilena Camila Grandi, donde Mon despliega toda esa teatralidad y magnetismo estético que la caracteriza.
Melancolía reconfirma por qué Mon Laferte juega en otra liga... es el refugio perfecto para rendirse ante una artista mayúscula, cerrar los ojos y dejarse arrastrar por una marea de emociones que solo ella es capaz de transformar en algo arrebatadoramente hermoso.
Rendirse ante Melancolía es rendirse ante la propia Mon en su estado más puro... valiente, teatral y dolorosamente honesta. En un panorama musical a menudo predecible, toparse con una fiera escénica capaz de arañarte el corazón con tanta elegancia es una bendición. Sigo con los ojos abiertos y el alma expuesta, confirmando que mientras ella siga cantando así, yo seguiré habitando en cada una de sus tormentas.




Yo quería ser mejorTe prometo, nunca estuvo en mis planes arruinarloMe duele este dos de mayoRespirando en el desastreQué cruel radiografíaEn lo cotidiano, catástrofe es nuestro lugar
Y entonces, mientras me hago la dormida

Mi amor, hazme compañíaY subamos un videoTal vez nos resucite de la muerteMi amor, qué melancolíaYa aguantamos el inviernoTal vez podamos soportarnos un poco más

Yo tenía un corazónTe prometo, era nuclearAspiraba a lo perfectoUna vida por los siglos de los huesos
Y entonces, mientras paso por tu vida

Mi amor, hazme compañíaY subamos un videoTal vez nos resucite de la muerteMi amor, qué melancolíaSi aguantamos el inviernoTal vez podamos soportarnos un poco más

Mi querido amor, soñé que te perdíaIntentemos otro inviernoYo te amo por los siglos de los huesos

Mi amor, qué melancolíaEn un mundo paraleloTal vez podamos cuidarnos un poco más

Qué melancolía






Se me va


Escuchar Se me va es como sentir una herida abierta en mitad del pecho, un torbellino de pasión descarnada que arrasa con todo a su paso, que irrumpe en el silencio con la voz del gran Bambino. Es una descarga de emociones, una oleada de fuego que me atrapa desde la primera frase y me hace sentir en la piel el vértigo de un amor que se escapa.
Detrás de esta joya del flamenco y la copla se encuentra Miguel Vargas Jiménez, el inolvidable Bambino, una de las voces más personales que ha dado la música española. Aunque la canción quedó asociada para siempre a él durante la década de los setenta, dentro de una etapa discográfica publicada por Columbia, lo que realmente convirtió a Se me va en un clásico fue su forma irrepetible de interpretarla, ya que más que cantar una historia, Bambino la desnudaba, la hacía suya y terminó convirtiéndose en una de las grandes señas de identidad de su repertorio.
Fue lanzada originalmente en el año 1982, como parte de su álbum Yo Soy Yo editado bajo el sello Discos Columbia y está compuesta por Manuel Alejandro y su mujer Ana Magdalena.
Musicalmente es un ejemplo perfecto del universo artístico que Bambino creó a lo largo de su carrera. En ella conviven el dramatismo de la copla, la profundidad emocional del bolero y el pulso del flamenco, dando lugar a un estilo absolutamente personal. Su forma de frasear, los silencios, la tensión con la que sostenía cada palabra y esa manera tan suya de dejar que la emoción se impusiera a cualquier virtuosismo técnico hicieron que cada interpretación pareciera única.
Esa intensidad marcó a generaciones posteriores de artistas flamencos y de otros estilos, que encontraron en él una forma distinta de entender la interpretación... más libre, más visceral y humana.
Es una canción que no deja espacio para la indiferencia... te obliga a entrar en ella, a recorrer cada palabra y a dejar que la emoción te empape cada poro de la piel. Pocas voces han sabido transformar el dolor en belleza con la elegancia salvaje con la que lo hacía Bambino y cuando eso ocurre, el paso de los años deja de importar, proque la emoción permanece intacta.




Se me vaEste amor que he ido amasando con mis manosSe me vaSe me vaLo que tanto tiempo yo he querido tantoSe me va

No hay razónQue yo pierda en un momento lo que tanto me costóNo hay razónQue se vaya de mis manos en un soploTanto amor

Se me vaComo el agua que se escurre de las manosSe me vaComo el aire que yo no puedo sujetarloComo el tiempo que implacable va pasandoComo el humo, tu cariño se me va

Se me vaY no puedo yo, ya luchar por retenerloEste amor que en realidad se ha ido muriendoY por eso de mis manos se me va

¿Dónde irán?Esos días de alegría que pasamos¿Dónde irán?¿Dónde irán?Esas miles de caricias que inventamos¿Dónde irán?

Yo no lo séQue en la vida nunca hay nada para siempreAhora lo séPero fueTan bonito así quererte que ahoraMe cuesta perder

Se me vaComo el agua que se escurre de las manosSe me vaComo el aire que ya no puedes tú sujetarloComo el tiempo que implacable va pasandoComo el humo tu cariño se me va

Se me vaY no puedo yo, yo ya luchar por retenerloEste amorQue en realidad se ha ido muriendoY por eso de mis manos se me va

Se me vaY no puedo yo ya luchar por retenerloEste amorQue en realidad se ha ido muriendoY por eso de mis manos se me va

Se me vaY no puedo ya luchar yo por retenerloEste amorEn realidad se me ha ido muriendoY por eso de mis manos se me va

Se me va






Wicked Game

Hay canciones que se sienten como el humo de un cigarrillo flotando en una habitación a oscuras... lánguidas, densas y cargadas de una electricidad que corta el aire. Eso me pasa cada vez que el oleaje de esa guitarra reverberante empieza a sonar y emerge la voz de Chris Isaak en Wicked Game... un eco nocturno que acompaña el silencio con la elegancia de un blues solitario.
Compuesta íntegramente por Chris Isaak, la canción fue publicada originalmente en junio de 1989 dentro de Heart Shaped World, su tercer álbum de estudio, editado por Reprise Records. En un primer momento pasó prácticamente desapercibida... ni el álbum ni el sencillo tuvieron el impacto comercial que merecían y, durante un tiempo, la canción quedó escondida entre tantas otras joyas que el gran público todavía no había descubierto.
El destino de Wicked Game cambió de manera inesperada gracias al cine, cuando el director David Lynch quedó fascinado por la atmósfera de la composición e incluyó una versión instrumental en su película Wild at Heart (Corazón salvaje, 1990). Aquella aparición llamó la atención de un director musical de una emisora de radio de Atlanta, que comenzó a emitir la versión vocal de forma continuada y a partir de ese momento, la canción empezó a crecer hasta convertirse en un éxito internacional, alcanzando el Top 10 del Billboard Hot 100 y entrando en las listas de numerosos países.
Musicalmente, pocas canciones consiguen crear una atmósfera tan reconocible con tan pocos elementos. Gran parte de esa magia reside en la inolvidable guitarra de James Calvin Wilsey, autor de ese sonido brumoso, lleno de reverb y delay, que parece flotar sobre cada compás como un lamento consiguiendo uno de esos riffs que ya forman parte de la historia de la música.
La interpretación de Chris Isaak es hipnótica... si, lo reconozco, me fascina su voz y siempre me he quedado colgada de ella.
No se puede hablar de Wicked Game sin detenerse en su videoclip. Dirigido por el fotógrafo Herb Ritts, fue rodado en blanco y negro en una playa de Hawái junto a la supermodelo Helena Christensen. Su fotografía lo convirtió en uno de los vídeos más icónicos de la MTV de los primeros años noventa y contribuyó decisivamente a que la canción alcanzara una dimensión cultural mucho mayor.
Con el paso de los años, Wicked Game ha sido versionada por decenas de artistas de estilos muy distintos, desde el rock hasta el pop o la música alternativa, demostrando que su fuerza trasciende cualquier género.




The world was on fire and no one could save me but youIt's strange what desire will make foolish people doI never dreamed that I'd meet somebody like youAnd I never dreamed that I'd lose somebody like you

No, I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)No, I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)With youWith you(This world is only gonna break your heart)

What a wicked game you play, to make me feel this wayWhat a wicked thing to do, to let me dream of youWhat a wicked thing to say, you never felt this wayWhat a wicked thing to do, to make me dream of you

And I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)No, I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)With you

The world was on fire and no one could save me but youStrange what desire will make foolish people doI never dreamed that I'd love somebody like youAnd I never dreamed that I'd lose somebody like you

No, I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)No, I don't wanna fall in love
(this world is only gonna break your heart)With you (this world is only gonna break your heart)With you (with you)(This world is only gonna break your heart)

No, I (this world is only gonna break your heart)(This world is only gonna break your heart)

Nobody loves no one






AddToAny