Hay canciones que cuando suenan necesitas sentirla despacio para que recorra tus cicatrices abiertas y Por el bulevar de los sueños rotos es una de ella, ya que escucharla, es dejarla que te atraviese por todos los sentidos.
Fue escrita por Joaquín Sabina en 1994, con música de Álvaro Urquijo, guitarrista y compositor de Los Secretos. Sabina la incluyó por primera vez en su disco de ese mismo año, Esta boca es mía.
La canción es un homenaje a la maravillosa Chavela Vargas... un tributo lleno de referencias a su universo con menciones a gigantes como José Alfredo Jiménez, o Agustín Lara, donde la noche, el tequila y la herida convertida en arte cobran vida.
La versión de Sabina tiene esa belleza melancólica que él maneja como pocos pero aunque la letra es de Sabina, la melodía es obra de Álvaro Urquijo, lo que hizo que la canción fuese adoptada casi de manera natural por Los Secretos.
La versión de Los Secretos, aparece como versión acústica en el álbum en directo de 2003, que llevó por título Con cierto sentido, donde el grupo la lleva a su propio terreno, más pop-rock, y donde Sabina suena áspero y nocturno, Los Secretos aporta una fragilidad distinta.
Con el tiempo, la canción se convirtió en uno de los momentos más esperados en los conciertos del grupo, especialmente tras la muerte de Enrique Urquijo en 1999.
Siempre me ha fascinado cómo una misma letra puede sentirse diferente según quién la cante. En Sabina es un homenaje bohemio y desgarrado y en Los Secretos es más suave, una herida que aunque ya no sangra la sigues sintiendo latir y cada vez que suena, vuelvo a ese bulevar imaginario donde todos hemos paseado alguna vez... el de los sueños rotos, sí, pero también el de las canciones que nos acompañan cuando más las necesitamos.
En el bulevar de los sueños rotosVive una dama de poncho rojoPelo de plata y carne morena
Mestiza ardiente de lengua libreGata valiente de piel de tigreCon voz de rayo de luna llena
Por el bulevar de los sueños rotosPasan de largo los terremotosY hay un tequila por cada duda
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en manoDibuja a Frida Kahlo desnuda
Se escapó de una cárcel de amorDe un delirio de alcoholDe mil noches en velaSe dejó el corazón en MadridQuién supiera reírCómo llora Chavela
Por el bulevar de los sueños rotosDesconsolados van los devotosDe San Antonio pidiendo besos
Ponme la mano aquí, Macorina
Rezan tus fieles por las cantinasPaloma negra de los excesos
Por el bulevar de los sueños rotosMoja una lágrima antiguas fotosY una canción se burla del miedo
Las amarguras no son amargas
Cuando las canta, Chavela VargasY las escribe un tal, José Alfredo
Se escapó de una cárcel de amorDe un delirio de alcoholDe mil noches en velaSe dejó el corazón en MadridQuién supiera reír
Se escapó de una cárcel de amorDe un delirio de alcoholDe mil noches en velaSe dejó el corazón en MadridQuién supiera reírCómo llora Chavela

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